martes, junio 25, 2019

El rastro del mes

Así como Dios no puede negarse a mí, así no puede negarme a los en quienes y por quienes se me ha dado a conocer. Debo amarlos tanto que los pueda salvar y mi paraíso es también su salvación.

Per l’acqua e per il fuoco, 30 de agosto de 1970, p. 49

Dios te ama aunque no respondas, pero no es verdad para nada que no espere tu respuesta.

El amor de Dios no te obliga, permanece totalmente gratuito, pero, justamente en la medida en que te quiere, espera.

¿Te amaría de veras, si no quisiera tu amor?.

Ejercicios espirituales de 3 a 10 de agosto de 1980 en La Verna

Hace tiempo diciendo la misa, me han hecho sentir; «Yo soy tuyo». Tus pecados? ! Ah no! Tus pecados los he tomado ya; Basta que tu creas, que, todo aquello que yo soy, soy por ti».

Ejercicios espirituales en La Verna, 3-10 agosto 1980

La revelación suprema que Dios ha dado de Sí mismo en su humilde infancia consiste en su muerte al mundo; y nosotros mismos revelaremos a Dios en la medida en que disminuyamos nosotros mismos. El misterio de la Epifanía exige, como condición, la humildad más profunda, la sencillez más pura; exige que sepamos renunciar a nosotros mismos, exige que no queramos ser algo, sino una pura condición a su presencia; no tener más nombre.

Reunión del 6 de enero de 1974 en Florencia

Recuerda que el amor fraternal es un amor que se da en un perdón continuo. Porque siempre hay que perdonar a otros como también siempre debemos ser perdonados; y es en este perdón mutuo como verdaderamente el amor se encarna, igual que el perdón hacia nosotros que se encarnó en el amor de Cristo.

Homilía del 13 de marzo de 1988 en Siracusa

Acordaos que el nombre del demonio en la Sagrada Escritura es “acusador”: quien acusa se pone de parte del demonio. Recordad siempre esto: si un hermano en la Comunidad os dice siempre algo negativo sobre los demás, debéis decirle: “Eres el diablo”. Se lo dijo Jesús a san Pedro, así que también vosotros podéis decírselo a vuestros hermanos. El acusador siempre es el diablo. Recordadlo.

Retiro del 18 de septiembre de 1988 en Settignano

La Resurrección no es para que Cristo nos deje, sino para que pueda permanecer siempre con nosotros, con cada uno de nosotros, en todo momento. Con la Resurrección Cristo ya no está condicionado por el tiempo, por los lugares, porque es la presencia pura, Él es la realidad de la presencia inmutable, plena. Así en todo lugar, así en todo tiempo. De esta forma, toda alma puede vivir esta comunión de amor con Él, y es esta la eterna alegría pascual.

Retiro del 25 de abril de 1970 en Casa San Sergio

Tiene razón Dostoievski. Tu amor debe abrazarlo todo. Todo el universo, toda la creación debe exultar en ti en la plenitud de la Vida divina. El éxtasis no te saca de la tierra, sino que la eleva contigo a la luz de Dios, la transfigura en Dios. El verdadero cristianismo siempre ha rechazado un ascetismo maniqueo que ve en la renuncia y en la negación su fin. El cristiano no puede renunciar a nada: todo es suyo y todo debe llevar consigo, elevarlo todo consigo hasta Dios en el amor.

La fuga immobile (diario), 8.11.1945

Si Dios ya no existe, el hombre es destruido. No queda otra cosa sino drogarlo, de manera que el hombre no pueda ensimismarse y reflexionar sobre su propio destino. Si el hombre no es amado, toda su vida ya no tiene sentido ni él ya tiene valor. Entonces no sólo la vida del hombre, sino también la aventura humana en este mundo pierde todo significado, todo sentido y no permanece más que el absurdo, no permanece más que el vacío.

Ritiro a Brescia, 22 dicembre 1978

Dios nos hace santos madurándonos en la humildad, porque el verdadero camino de la santidad es cuesta abajo, no cuesta arriba. Nuestro verdadero camino es precipitar cada vez más en el sentimiento de nuestra impotencia, de nuestra miseria, porque solo Dios es Santo. Y seremos santos sólo en la medida en que Él viva en nosotros.

Chiedere Dio a Dio, 1988, p. 102

Nuestro Señor es verdaderamente un amante raro. No nos ama por nuestras habilidades, no por nuestras virtudes. Lo que le llama la atención es nuestro pecado, porque nada más que nuestro pecado podemos llamar “nuestro”. Mientras lo positivo que tenemos, es Él quien nos lo da. Por lo tanto, el vacío y la miseria de nuestras almas son los que atraen el inmenso amor de Dios.

Chiedere Dio a Dio, p. 93

Decir que estamos contentos de ir al cielo por la puerta de atrás es agraviar a Dios. Dios se ofende no si le pedimos demasiado, sino si le pedimos poco. No debemos pedir en proporción de nuestros propios méritos, sino en virtud de su amor; y su amor es infinito.

Chiedere Dio a Dio, p. 94

Mientras tengáis méritos, mientras tengáis virtudes, ya que tenéis algo, no podéis ser santas […]. No digo que no debéis ser virtuosas, sino que no debéis considerar las virtudes como vuestras. La posesión incluso de las virtudes es la medida que ponéis al don de Dios. ¡Solo Dios es santo! El alma tiene que abrirse a Él, totalmente libre de toda posesión, aun interior. Quien está apegado a sus virtudes es demasiado rico para poseer a Dios.

Spiritualità carmelitana e sacramenti, p. 288

La palabra no se expresa sólo a través del lenguaje articulado: también el sonido, que no es lenguaje articulado, es expresión de inteligencia humana, es más, del genio humano. Pensemos en la música: nadie querrá decir que Bach o Beethoven no nos hablan a través de la música. La música es un lenguaje que tiene un contenido humano de inteligibilidad, es expresión de vida espiritual. Antes bien, muchos dicen que la música es la expresión más alta, más verdadera del mundo espiritual humano. Quisiera decir entonces que el lenguaje articulado no expresa hasta el fondo nuestro mundo interior.

Reunión del 1° de diciembre de 1968 en Florencia

No se vive el cristianismo si no viviendo el morir a nuestro egoísmo, el morir a nosotros mismos para que viva en nosotros el amor de Dios. También en la Comunidad vivir quiere decir estar disponible a los demás, aceptar el sacrificio que puede costar su presencia, darse sin pretender recibir.

Si recibimos nos alegramos, pero no pretendamos, porque el derecho destruye el amor.

Ejercicios espirituales del 13 a 17 de junio de 1980 en Arliano

Todo juicio tuyo excluye el amor. El amor es la unidad y debe trascender toda oposición. Sólo un amor que trascienda toda oposición es un amor que salva; sólo este amor es el amor de Dios. El que se aparta, se aparta del Amor, se aparta de Dios.

L’attesa, 16 de abril de 1975, p. 220

En la amistad, en el amor nupcial, en el amor materno, el hombre se abre hacia el otro. No se encierra en sí mismo, sino que se realiza donándose. Ser es amar, igual que en Dios. Tanto más eres, cuanto más te dones. No posees más que lo que des.

Meditazioni sulle tre lettere di Giovanni, p. 57

Creo verdaderamente que sólo un velo me separa de Él, no porque me siento “santo”, sino porque su realidad parece consumir ya todo signo e imponerse desnuda y absoluta a mi espíritu.

In Cristo, 3 de julio de 1981, p. 84

La Resurrección de Cristo es realmente la respuesta a la ansiedad de toda la humanidad que quiere conocer el significado de la vida, que quiere saber hacia dónde tiende la historia del mundo, esta aventura ciega que la humanidad ha vivido durante siglos, durante miles de años sin saber a dónde va. La Resurrección es la respuesta de Dios.

Triduo pascual de 27 a 30 de marzo de 1975 en Casa San Sergio

El Señor quiso que nuestra respuesta a su amor no nos alejara de los hermanos, sino que nos uniera más estrechamente entre nosotros. La fe en el amor de Dios disminuye, cuando disminuye la caridad. Es necesario amarnos en serio con un amor sobrenatural, con un amor generoso y fiel, con un amor que no debe ser de palabras y sentimientos, sino que realmente debe comprometernos a la paciencia reciproca, a la comprensión, a la estima y a la ayuda fraterna.

“Creer en nuestra vocación”, en USFPV, p. 46-47

Estoy otra vez en San Sergio «[…] No juzgar al prójimo». No sé responder y veo a mi alrededor tantas cosas para corregir y siento el deber de enseñar. Pero sólo mi ejemplo puede enseñar y corregir.

Figli nel Figlio, 8 de agosto de 1994

Si nuestro amor es realmente una expresión de nuestra participación en la naturaleza de hijos que hemos recibido de Dios, nuestro amor es un amor libre, que se entrega a todos y a cada uno, y que se entrega a sí mismo. Como dice Simone Weil: Una esmeralda no puede no ser de color verde; el cristiano no puede no ser amor.

Meditazioni sulle tre lettere di Giovanni, p. 118

No es Dios quien ha creado el infierno; es el hombre quien lo ha creado, porque habiendo sido creado libre, fue creado también capaz de rechazar a Dios, de decir no a Dios y de decirlo eternamente. Esto solamente es el infierno. ¡Dios no condena nunca, no condenará jamás! ¡Dios no podrá nunca odiar! Él es amor y espera sólo que tú le abras una rendija.

Ejercicios espirituales de 3 a 10 de agosto de 1980 en La Verna

La comunidad no es sólo compromiso de escuchar prédicas o de decir ciertas oraciones. Es compromiso de caridad fraterna, antes de ser compromiso de recitar algunas oraciones. Porque en el fondo nuestra unión con Dios no se realiza con la recitación de algunas oraciones, sino en la caridad.

Reunión del 6 de enero de 1956 en Florencia

Más que en vosotros mismos, estáis en los que os aman. ¡Que el corazón de cada uno de nosotros sea verdaderamente el lugar que a todos nos acoge: todos en cada uno y cada uno en todos. He aquí, mis queridos hermanos, qué es la Comunidad.

Ejercicios espirituales de 3 a 10 de agosto de 1980 en La Verna