martes, marzo 09, 2021

Uno con todos

Si eres uno con todos, entonces no existe un pecado que sea sólo tuyo y un pecado ajeno, sino que es tuyo todo pecado. Ya no puedes distinguir tu responsabilidad de la responsabilidad universal y has de implorar para todos la infinita misericordia de Dios.

Cento pensieri sull’amore (1988), n. 49